Críticas


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Doña Flor y sus dos maridos












Sensualidad y picardía con aroma brasilero

 

Por Eva Matarazzo

 

Con los roles protagónicos de Emme como Doña Flor, Miguel Habud como Vadinho, Marcelo Mazzarello como Teodoro y María Concepción César como la madre de Doña Flor, se estrenó la tan esperada pieza teatral “Doña Flor y sus dos maridos – El Musical”, en el teatro Broadway. La dirección estuvo a cargo de Daniel Fernandez y la música original es de Eduardo Blacher.

Esta versión musical es la primera en el mundo, luego del estreno de la obra en más de 40 países. El actor, cantante y bailarín Leandro Gazzia, fue el realizador de esta adaptación y compuso las letras de las canciones, basadas en el libro original de Jorge Amado. Además encarna a uno de los personajes más arriesgados de la pieza, “la muerte”.

Se destaca en esta puesta lo fantástico, al incorporar personajes que representan la vida, la muerte o el espíritu de Bahía. El relato se juega además en dos niveles mediante la figura del escritor (encarnado por el actor Javier Teves), que va hilando los hechos y los personajes que surgen de su mente al escribir la novela.

Ambientada en la caliente ciudad brasileña de Bahía, la pasión será protagonista en esta trama y detonará el conflicto. La lucha entre las pulsiones de vida y de muerte generaran toda serie de contradicciones en los protagonistas y ahí estará alojado lo rico de esta historia. Sexo, amor y muerte serán los condimentos y la esencia de cada cuadro pero siempre abordados desde la comedia.

Doña Flor vive enamorada de su marido Vadinho, a quien le perdona sus continuas infidelidades y deslices, pero este último muere en plena orgía, desbordado durante una noche de carnaval. Viuda, Doña Flor es impulsada por su madre a casarse con un estructurado y aburrido farmacéutico (Teodoro), que la quiere y respeta por sobre todas las cosas. Sin embargo la figura de Vadinho viene a irrumpir en el lecho conyugal y a partir de allí se desatan delirantes y picarescas situaciones.

En cuanto a las actuaciones, cada personaje brilla y se luce de manera diferente, a la dulce y sensual voz de Eme, se suman el humor y buen manejo escénico de Marcelo Mazzarello, la presencia y ductilidad de María Concepción César y la picardía y sex appeal de Miguel Abud. Se destaca también Leandro Gazzia con la construcción de un interesante personaje donde se aprecia un riguroso trabajo corporal y vocal. Nanda Aleman además aporta voz y belleza en escena. El resto del elenco sostiene cada situación con alegres coreografías y canciones y desarrolla diversos personajes.

Solo pueden objetarse algunas desprolijidades técnicas que seguramente serán subsanadas con el correr de las funciones.

Doña Flor y sus dos maridos puede verse de miércoles a domingo a las 21.00 y los sábados a las 23.00 en la Sala I del Teatro Broadway (Av. Corrientes 1155. Buenos Aires).

Recomendada para aquellos que quieren revivir esta intensa y provocadora historia, esta vez en formato musical, o para aquellos que se acerquen por primera vez a la misma.


 


 

 

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