Críticas


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Sólo brumas









La indiferencia naturalizada

 

Por Eva Matarazzo



Una denuncia del año 2004 en la Provincia de Tucumán habla sobre el destino de los bebés nacidos con un peso inferior a 500 gramos, y aún así vivos. A partir de esta noticia Tato Pavlovsky se plantea las siguientes preguntas ¿Qué pasó después de esa denuncia? ¿Y qué pasa hoy con otros bebés de peso normal y con los niños que mueren por falta de alimento y abrigo, a golpes o por violación?, a partir de allí comienza a imaginar “Sólo brumas”, un hecho artístico realmente movilizador.

Una estadística mencionada en Sólo brumas suma 25 muertes evitables por día. La obra recoge esos datos y otras cuestiones de menor impacto relacionadas con adultos considerados de descarte. La acción se desarrolla en un precario depósito donde llegan cunas con bebés a quienes las autoridades sanitarias dan por muertos antes de que expiren. Dos mujeres encerradas en este entorno asfixiante y un hombre que juega a entrar y salir del lugar, pero prisionero de la soledad siempre vuelve a este sótano.

La tarea que desarrollan estos tres seres es de suma oscuridad, pero la mecanización de la rutina parece aplacar la intensidad de lo macabro transformándolo en parte de lo cotidiano. Sus vidas, al igual que la cal con las que cubren los pequeños cuerpos se tiñen de un gris cada vez más desesperante.

Los personajes son comunes, podrían ser los enfermeros de un hospital, o los empleados de una oficina pública, pero el entorno los ha transformado y hay en ellos una manera particular y resignada sobre el vivir y el sentir.

La labor de los actores es muy interesante, dominan la escena de manera constante y logran llevar al espectador por donde quieren, desde la naturalidad y lo orgánico de cada situación. Pavlosvsky consigue una verdadera comunión con el público, en tanto que las actrices Mirta Bogdasarian y Susy Evans se complementan muy bien en escena y se destacan por la intensidad de sus trabajos.

En cuanto al trabajo de dirección de Norman Briski también esta presente y muy bien encausado en los quiebres y desbordes que imprimen particularidad y densidad a la puesta.

Una obra que logra generar preguntas, quizás las mismas que se haya hecho el autor a la hora de escribirla y que nos impulsa a actuar en consecuencia. Recuperar la capacidad de asombro y desnaturalizar la injusticia, para despertar así los sentidos abrumados por el acostumbramiento.


Ficha técnico artística

Autoría: Eduardo Pavlovsky
Actuan: Mirta Bogdasarian, Susy Evans, Eduardo Misch, Eduardo Pavlovsky
Voz en Off: Marcelo D`Andrea
Vestuario: María Claudia Curetti
Escenografía: Bea Blackhall
Diseño de luces: Norman Briski
Banda de sonido: Martín Pavlovsky
Técnico de grabación: Miguel Gentile
Asistencia de escenografía: Fabia Battauz, Maria Pia Molina Brescia
Asistencia técnica: Andrés Bailot
Asistencia de dirección: Silvana Correa
Coreografía: Silvina Laguna
Dirección general: Norman Briski

CENTRO CULTURAL DE LA COOPERACIÓN
Corrientes 1543. Buenos Aires -
Teléfonos: 5077-8077
Web:
http://www.centrocultural.coop
Entrada: $ 30,00 - Viernes - 21:00 hs -



 


 

 

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