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LA MADRE DEL DESIERTO

La madre del Desierto.

Escrita y dirigida por Nacho Bartolomé.

 

Nuestra madre coraje

 

Por Alejandro Mazza

 

 

Cuenta la leyenda que Deolinda Correa, sanjuanina, partió por el desierto con su bebé aferrado al pecho en busca de su marido Clemente Bustos que fue reclutado a la fuerza para unirse a las montoneras.

 

Deolinda murió de sed bajo un árbol, pero unos arrieros observaron que su bebé seguía vivo amamantándose de su teta de la que seguía brotando leche; esto hizo que el lugar se convirtiera en un santuario y ella en una santa popular: la Difunta Correa,  quien a pesar de no ser reconocida por la iglesia católica, se terminó transformando en uno de los mitos más populares y representativos de la Argentina.

 

Este es el mito a partir del cual Nacho Bartolomé, autor y director, propone un viaje intenso y profundamente poético.

 

Un telón de fondo pintado casi desvencijado, un piso simulando la aridez del desierto, un esqueleto enorme de una cabeza de vaca, piedras pintadas y algunos arbustos o cactus, son apenas los objetos que son parte de un gran artificio.

 

La madre del desierto es una historia silenciada, que tiene como elementos lo pagano y los mitos populares.

 

Esta es una Deolinda imaginaria: pícara, vital que parte en búsqueda de su marido Baudillo el poeta gangoso que fue llevado por la fuerza, padre de su hijo el Bebo.

En este sentido el mito se torna festivo, desfachatado, para nada trágico.

 

Uno de los elementos más tiernos y divertidos de la obra es la relación madre-hijo en el medio del desierto como si fuera un pequeño teatrito siempre juntos, caminando en círculos, con una hermosa y muy graciosa tonada norteña la Deolinda le dice a su hijo: ¨Velloncito de mi carne que en mi entraña yo tejí ¿No lo ha visto pasar a su papaí? Y el Bebo Pura leche contesta: ¨A mi papá yo no ... Tetas vengan a mí!.

 

La puesta en escena nos muestra el desierto como un gran escenario donde la tragedia se disimula con la constante apelación a lo lúdico y a la alegría, utilizando un lenguaje metafórico para contar una parte de nuestra historia argentina.

 

Esta inteligente propuesta no hubiese sido posible sin la enorme interpretación de Alejandra Flechner integrante de aquel grupo mítico “Gambas al ajillo”, quien compone magistralmente a la Deolinda, una actuación brillante, con una intensidad y una entrega sin límites, infinitos matices, desde su destreza corporal y gestual, y las inflexiones de su voz.

 

Santiago Gobernori su hijo también está en la misma sintonía actoral con una excelente composición.

 

La música en vivo es otro de los puntos altos del espectáculo.

 

La madre del desierto es un muy buen espectáculo para reflexionar y disfrutar de un teatro de gran nivel.

 

 

Ficha Artístico/técnica:

 

Elenco: Alejandra Flechner y Santiago Gobernori.

Músicos en escena: Victoria Barca y Franco Calluso autor de la música original.

Asistencia de dirección: Gladis Escudero

Colaboración artística: María Florencia Rúa

Producción: Silvia Oleksikiw

Video; Leo Balistrieri

Coreografía: Carolina Barca

Iluminación; David Seldes

Escenografía y vestuario: Endi Ruiz

 

Dirección: Nacho Bartolomé

 

 

TEATRO CERVANTES - Libertad 815 . Capital Federal –

Teléfonos: 4816-4224

Web: http://www.teatrocervantes.gov.ar

 

Viernes - 21:00 hs – /Jueves y Sábado - 21:00 hs -/Domingo - 21:00 hs - Hasta el 10/12/2017

 

Entrada: $ 120,00 / $ 90,00 -

 

 

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