Críticas


Ver notas anteriores

Vivita

 

Transformar en arte la propia vida.

 

                

                      

                                                                    Por Eva Matarazzo

 

Vivian Luz incursiona en un viaje autobiográfico a  través de sus memorias. Haciendo un recorrido por algunas experiencias vividas, transita  por distintas emociones, climas y estados que  pueblan su universo a través de lenguajes coreográficos, teatrales y musicales.

 

La obra, dirigida por Daniel Marcove, cuenta con un muy buen trabajo desde lo  estético e interpretativo.

 

La teatralidad está  puesta en el cuerpo de su protagonista y el resto del elenco de actrices y bailarinas, que logran conmover al público a través de  la expresividad de sus movimientos  y un adecuado manejo de la energía.

 

Se destaca además la belleza estética puesta en las coreografías, el vestuario, el diseño de luces y la puesta en general, donde se mantiene cierta línea poética.

 

Por momentos los climas se quiebran cuando irrumpen los textos más cotidianos que van hilando la historia, pero igualmente  se sostiene cierta emotividad durante toda la obra. 

 

El contenido de la obra es potente, la protagonista está hablando de su vida desde un lugar muy interno, se está desnudando frente al público, aunque  quizás se pueda aún más profundizar  en el desarrollo para llegar a este punto.

 

Finalmente, la libertad de elegir un camino, y encontrar la propia identidad, parece ser uno de las lecturas que nos plantea la obra.

 

Un trabajo altamente recomendable, que apunta a un nuevo teatro donde el cuerpo parece ser la clave de todo.

 

 

 

Cursos de formación artística
Staff & Editorial
Aviso legal
Contáctenos

Escenarios Teatrales

¿Cómo anunciar?
  • Tu publicidad
  • Tus espectáculos
  • Tu casting
  • Tus cursos