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Barney Finn: "La escena local ya no cuenta historias como 'La herencia de Eszter'"

Barney Finn: "La escena local ya no cuenta historias como 'La herencia de Eszter'"



El destino, el amor y la guerra como sospecha son los ejes de la trama que con sutileza construye el universo doméstico, solidario con la melancolía en la pieza adaptada por María De las Mercedes Hernando. La versión teatral del texto homónimo del húngaro Sándor Márai es protagonizada protagonizada por Thelma Biral y Víctor Laplace, en el porteño teatro La Comedia.



Oscar Barney Finn dirige "La herencia de Eszter", versión teatral del texto homónimo del húngaro Sándor Márai, una historia de lánguido amor y lealtades divididas, protagonizada por Thelma Biral y Víctor Laplace, en el porteño teatro La Comedia.

El destino, el amor y la guerra como sospecha son los ejes de la trama que con sutileza construye el universo doméstico, solidario con la melancolía en la pieza adaptada María De las Mercedes Hernando.

Susana Lanteri, Luis Campos, Edgardo Moreira y María Viau integran el elenco que se presenta los jueves y viernes, a las 21; sábados, a las 20.30 y 22.30 y los domingos, a las 19.30, en la sala ubicada en Rodríguez Peña 1062.

Télam conversó con el director que está al filo de los 80 años sobre la experiencia de haber retomado la dirección de una pieza exquisita estrenada el año anterior que hizo unas pocas funciones en junio de 2016, que debieron suspenderse por un accidente doméstico de Biral en el que sufrió una fractura leve de cadera.

Barney Finn se reencuentra con Biral en esta puesta, como ya lo hizo en "Oscar y la dama de rosa", de Eric­-Emmanuel Schmitt y "Reconocernos", además de en el ciclo televisivo, "De luces y sombras".


 Télam: ¿Qué le pide a una obra para llevarla al escenario?
Oscar Barney Finn: La felicidad del teatro es cuando uno tiene un buen texto, si no me atrae difícilmente lo haga. En este caso, se trata de una novela maravillosa de Sándor Márai, vengo de trabajar el año pasado con otra impecable dramaturgia como la de Manuel Calzada para "El diccionario" (protagonizada por la talentosa Marta Lubos). En ese sentido le hice una propuesta a título personal a Gonzalo Demaria (autor y director), luego de ver su puesta "Deshonrada" para hacer algo juntos, mientras preparo una versión de "Dulce pájaro de juventud" de Tenessee Williams (el entrevistado dirigió una puesta de "Noches romanas" sobre la amistad entre el escritor estadounidense y Anna Magnani), y la interpretarían Gonzalo Heredia y Leonor Benedetto.

T: ¿La elección de los actores es tan importante como la calidad del texto?
OBF: Los escritos convocantes precisan de actores con ganas de asumirlos, luego que tengan ganas de trabajar conmigo, porque empiezo el proceso de una obra desde una intensa labor a partir de lo escrito para después obtener los resultados que obtengo.

T: ¿Le interesa especialmente la escritura de Márai?
OBF: En Chile, donde estuve radicado los últimos siete años, ya que viví entre acá y allá, me ofrecieron montar otra obra del húngaro "La mujer justa" (realizada aquí, con la dirección de Hugo Urquijo), no se concretó, pero me permitió acceder al universo del escritor, sólo mantuve un contacto previo al ver "El último encuentro", con Duilio Marzio. Me conmueve que Márai debiera apelar al exilio para sobrevivir y terminó por encontrar su muerte suicida en Los Ángeles, antes del éxito. Hace muchos años, Dominque Sanda me hizo conocer una versión de "La herencia…" que ella luego no realizó y a partir de entonces la guardo en la mente.

T: ¿Qué marcas tiene su versión de la novela?
OBF: La historia está muy concentrada en un solo hecho que ocurre durante un día, existe cierta unidad de lugar, acción y tiempo, mantiene algún parecido con la estructura de "El último encuentro": alguien llega y despierta sentimientos complejos, para contar esa trama necesitaba dos actores con la presencia escénica, dotados de una voz particular, propia de quienes saben aquello que estamos haciendo. La posibilidad de retomar la puesta después de seis meses debido al accidente sufrido por Thelma, construye una mirada más asentada, si se quiere más profunda de la obra.

T: En "La herencia de Eszter", los personajes que rodean a la pareja central cobran un peso determinante
OBF: Sí, hay una galería de personajes tan interesantes, como los amigos, el ama de llaves, ellos se mueven no sólo guiados por el sentimiento, sino marcando la importancia, el significado de habitar cierto lugar: una casa determinada, con sus jardines, una cualidad emparentada con Chéjov, la idea de una puesta donde el reencuentro es valorado desde ese lugar detenido en el tiempo, capaz de despertar el pasado en ellos, en aquella época, el mundo húngaro era casi de campo. El planteo de "La mujer justa" es diferente, porque la guerra signa todo su mundo, saca a distintas criaturas del país, acá, en cambio, el único que salió del espacio de la vivienda es el personaje de Víctor, el enfrentamiento central sucede dentro de ese mundo sellado: El amor, el egoísmo, la codicia, se dan allí. Las reacciones de los espectadores durante las funciones me llaman la atención, reaccionan como en aquellos radioteatros, participan con exclamaciones, alguna palabra en voz alta, suspiros.

T: ¿A qué atribuye esas reacciones de los espectadores?
OBF: Se está contando una historia que el teatro de hoy no suele contar, sostenida en una estructura dramática relevante, la escena local, a veces, está deslumbrada por las búsquedas nuevas.



Telam 06/02/2016


 

 

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